«Me interesa el tiempo no solo como algo que se mide con un reloj o un calendario, sino como una sustancia, como algo subjetivo… Siempre he pensado que la experiencia del tiempo varía según la especie, o la persona, que lo vive, tanto en cuanto a la calidad del tiempo como a su duración real».

«La equiparación entre el tiempo y la productividad siempre me ha parecido profundamente inquietante, y para mí es muy importante que, a través de mi trabajo, se pueda ver que, sí, usamos el tiempo para ganar dinero, pero el tiempo es mucho más que ese único uso. Yo soy mi propio tiempo, todos somos nuestro propio tiempo… lo que hacemos con el tiempo no es solo ganar dinero; también nos producimos a nosotros mismos».

«Los relojes no son más que dispositivos de medición; no bastan para explicar qué es el tiempo ni cómo lo experimentamos… Quería entender qué era el tiempo más allá de los sistemas de medición, cómo se experimenta y qué relación tiene la medición del tiempo con el poder y la política, el capital, la religión y el trabajo».