
ANAS ALBRAEHE
ALEXANDER APÓSTOL
TERESA MARGOLLES
CHARWEI TSAI
Más allá de las nubes
BOGOTÁ
EXPOSICIÓN COLECTIVA
19.12.2024-05.04.2025
1. TEXTO DE LA EXPOSICIÓN
La definición de patria, tanto geográfica como ideal, ha sido fundamental para las propuestas estatales modernas. Su objetivo es delimitar fronteras e inspirar un sentimiento de pertenencia individual. Si bien se presenta como oficial, es porosa, cambiante e inasible. En los últimos años, los Estados han intensificado sus campañas para fortalecer el significado de patria apelando a los sentimientos nacionalistas, reclamando fronteras geográficas por la fuerza y reprimiendo a la población civil, implementando políticas para limitar la movilidad humana y reforzando ciertos sistemas de creencias. Sin embargo, la gente continúa adaptándose y respondiendo a las decisiones oficiales. Las obras de Más allá de las nubes resaltan las diversas y ambiguas maneras en que uno puede relacionarse con su país y lugar de origen. La exposición explora la creciente difuminación de las definiciones de pertenencia y resistencia a medida que las fronteras se refuerzan oficialmente y la relación entre la sociedad civil y las fuerzas estatales se vuelve más tensa.
En la serie Soñadores de Anas Albraehe, presenciamos retratos íntimos de hombres sumidos en el sueño. Trabajadores y refugiados momentáneamente ajenos a las dificultades de su vida diaria. En el santuario que Albreahe crea, las figuras representadas emanan una sensación de seguridad y calidez, un respiro fugaz que les brinda protección frente a la lucha cotidiana. Dentro de este espacio tranquilo, hay un camino hacia un reino de sueños donde las aspiraciones y esperanzas cobran vida ante la pérdida del hogar, la separación de las familias y la incertidumbre. Albreahe, refugiado sirio, representa el espacio de resistencia, de aferrarse a la esperanza, una esperanza que ahora regresa tras la caída del régimen de Assad después de cincuenta y cuatro años. Al aferrarse a los sueños y aspiraciones, los refugiados sirios, la mayor comunidad desplazada —tanto dentro del país como en el mundo—, desafiaron las dificultades al ser expulsados de sus hogares y vivir bajo la condición de migrantes y refugiados. De manera similar, en Canciones del campamento de Chuchepati, Charwei Tsai se invita a los residentes del campamento de Chuchepati, donde los supervivientes del terremoto de Nepal vivieron hasta dos años después del suceso, a cantar ocho melodías que reflejan el dolor y la angustia de quienes lo han perdido todo, salvo su dignidad y su fe. Tras ser desplazados por un desastre natural, fueron abandonados por el Estado y obligados a vivir en condiciones deplorables hasta que sus casas de madera fueron finalmente demolidas. A través de estas melodías, los residentes se alzan desafiantes y esperanzados ante las precarias condiciones del campamento.
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Alejandro Apóstol, en otra forma de replantear las relaciones con los ideales del Estado, resignifica símbolos visuales que alguna vez fueron sinónimos de los ideales del modernismo nacional. La serie Pacto de punto fijo identifica a cada fuerza política del período democrático en Venezuela —iniciada por los grupos en el poder desde 1941 hasta la fecha— con un color plano determinado. El uso del color, que recuerda al arte cinético, crea un efecto casi hipnótico que hace perder las ideologías que lo sustentan. Al hacerlo, resalta la ceguera que nos hace olvidar cada decisión política que condujo al actual régimen autocrático en Venezuela que vio protestas masivas en 2017, que dejaron al menos 120 manifestantes muertos y miles encarcelados y heridos por las fuerzas armadas. En Escudo Guarimba, Apóstol muestra escudos caseros creados durante estas manifestaciones con patrones geométricos, un lenguaje visual alguna vez asociado con los ideales democráticos, ahora presente en objetos utilizados en protesta abierta contra el régimen y considerados ilegales. Siguiendo la creciente brecha entre las políticas del Estado y la realidad de la sociedad civil, las obras de Teresa Margolles aluden a la resistencia a pesar de las condiciones reforzadas por las políticas oficiales en la frontera entre Colombia y Venezuela, específicamente en la región de Táchria. Tanto La Sombra de Venezuela como Trocheras cargando piedra de 50 kg retratan a migrantes que continúan con su vida cotidiana a pesar de la violencia y los cierres oficiales en uno de los lugares más céntricos de la frontera. La Sombra de Venezuela consiste en una serie de acciones y fotografías que muestran a personas originarias de Venezuela que, poéticamente hablando, se protegen del sol bajo la sombra de sus propios muertos, mientras realizan sus actividades. La tela que las cubre ha sido arrastrada por la ribera del río, donde se han cometido masacres y asesinatos. Trocheras cargando piedra de 50 kg retrata a mujeres que se han adaptado al cierre del Puente Internacional Simón Bolívar, que unía a los dos países. En lugar de interrumpir el tránsito de personas y mercancías, el bloqueo del puente simplemente lo ha desviado por rutas alternativas, mostrando las consecuencias de las decisiones estatales en la vida cotidiana y la resiliencia de estas mujeres para seguir viviendo a pesar de ellas.









