«La reivindicación política está presente desde el inicio de cualquier obra que realizo. Empiezo por ahí. No pretendo utilizar el arte simplemente para difundir mis puntos de vista, sino que quiero que estos surjan a través de un minucioso trabajo estético. El montaje, la escenografía, el procesamiento audiovisual, el diseño de sonido, la técnica de micrófonos y el acento son algunas de las herramientas que utilizo para alcanzar el resultado político de una obra».

«Cuanto más lo pienso, más me doy cuenta de que, en realidad, no estoy creando obras de arte. Lo que aspiro a crear son condiciones para ver y escuchar una historia que sean distintas de las formas en que normalmente estamos acostumbrados a ver y escuchar ese tipo de historias».

«La propagación del sonido es la forma más adecuada de abordar todas las formas de traspaso de fronteras, ya sean materiales, interpersonales, arquitectónicas, jurídicas, disciplinarias, biológicas, sensoriales o conceptuales. Escuchar con atención es una herramienta conceptual y política para contrarrestar la violenta ignorancia del aislacionismo y la compartimentación».