«A menudo me inspiro en la estética renacentista, aunque a veces represento símbolos góticos. Pero lo que más me interesa es el discurso gótico en los ámbitos político, literario y poético».

«El debate entre el utopismo y la negatividad —o la antirrelacionalidad— parecía haberse zanjado hace años. Sin embargo, hoy, en un mundo que se vuelve cada vez más oscuro, debemos abrazar las sombras para iluminar el camino de ese sol negro alojado entre nuestras nalgas. Hoy afirmo —y no solo por mí mismo— que cualquier disidencia que busque establecer nuevas normas en nombre de la utopía, la solidaridad o un futuro habitable ya no puede prescindir de su negatividad, que no es su opuesto, sino su contraparte poética».

«Tras haber pasado muchos años sumergido en una exploración filosófica, histórica y literaria de la violencia y el erotismo, ahora busco articular un cuerpo de pensamiento que aspire a ser el heredero visual de las ideas de Georges Bataille, así como de las de Nietzsche y Sade, junto con otros pensadores que han moldeado mi imaginación y mi discurso».