
Lawrence Abu Hamdán
ANAS ALBRAEHE
GUADALUPE MARAVILLA
NOHEMÍ PÉREZ
Exodus
PARÍS
EXPOSICIÓN COLECTIVA
15.03.2025-10.05.2025
1. TEXTO DE LA EXPOSICIÓN
En esencia, el éxodo es una paradoja. Encarna tanto la pérdida como la reinvención, la vulnerabilidad y la resistencia. Este acto de desplazamiento hacia el exterior no se trata solo de escapar, sino que significa el abandono de estados de ser anteriores y la reconfiguración del espacio y la identidad. Emprender un éxodo es dejar atrás sistemas de control, fronteras y marcos de gobernanza, y avanzar hacia un espacio de posibilidades. En Necropolítica (2019), el historiador y teórico político camerunés Achille Mbembe sostiene que «las fronteras ya no son meras líneas que separan estados-nación. Son móviles, omnipresentes y funcionan como un mecanismo de clasificación para la movilidad global». Estas líneas invisibles no solo separan, sino que son fuerzas que dan forma a nuestro mundo y a los cuerpos que lo habitan. Las obras de Lawrence Abu Hamdan, Anas Albraehe, Guadalupe Maravilla y Nohemí Pérez exploran la naturaleza cambiante de las fronteras, no solo como líneas geopolíticas, sino también como mecanismos de exclusión y control. Cada artista aborda la violencia y el trauma del desplazamiento, al tiempo que revela la resiliencia y la transformación que surgen de estas experiencias.
La exposición se inaugura con 45th Parallel, una videoinstalación de Lawrence Abu Hamdan, ubicada en la Biblioteca Pública y Ópera Haskell, un singular espacio municipal que se extiende a ambos lados de la frontera entre Canadá y Estados Unidos. Concebida como un monólogo en cinco partes, la obra se centra en el fatal tiroteo de un adolescente mexicano desarmado a manos de un agente de la Patrulla Fronteriza estadounidense, para reflexionar sobre qué define una frontera y los límites físicos de la jurisdicción de un Estado. El artista vincula este caso judicial con sistemas más amplios de militarización, estableciendo paralelismos entre la guerra con drones controlada por soldados tras una pantalla a miles de kilómetros de sus víctimas. Al destacar la complejidad de las fronteras como espacios con múltiples capas, la película y los telones de fondo teatrales pintados a mano nos recuerdan cómo la libre circulación, el libre conocimiento y el libre espacio están constantemente amenazados.
Anas Albraehe aporta una visión más poética basada en su propia experiencia migratoria de Siria a Líbano en 2015. Sus retratos de migrantes dormidos, atrapados entre el agotamiento y los sueños de un futuro mejor, crean un espacio donde el tiempo se ralentiza y la evasión es posible. Las figuras humanas se funden con paisajes abstractos, existiendo en un estado de reposo temporal y territorial. Aquí, la noción de pertenencia queda suspendida. La obra de Albraehe pone de manifiesto la vulnerabilidad de quienes se encuentran en el limbo, pero también su capacidad de anhelar un futuro nuevo más allá de las fronteras.
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La obra de Albraehe dialoga con La alegría del fuego de Guadalupe Maravilla, un altar escultórico impregnado de su historia personal. Como exmigrante indocumentado y sobreviviente de cáncer, Maravilla crea obras que transforman el trauma en una herramienta de sanación. Su serie Disease Throwers combina objetos de su propia ruta migratoria, junto con elementos medicinales e instrumentos sonoros, para crear espacios de cuidado colectivo. Acompañado de esculturas de rocas volcánicas que representan mochilas, el altar de Maravilla se convierte en un lugar activo de renovación y sanación, donde el sufrimiento del pasado se reconoce pero se reinterpreta como una fuente de fortaleza. Nohemí Pérez nos devuelve la atención a la tierra. Sus dibujos a carboncillo de gran formato y textiles bordados evocan las cicatrices dejadas en regiones donde la guerra, la industria y la migración han transformado tanto el territorio como las vidas. En su serie Nobody’s Land, creada durante una residencia en Texas, Pérez aborda la frontera entre Estados Unidos y México como otro espacio en disputa. Familias en tránsito, niños en el limbo: sus conmovedoras representaciones hablan de vulnerabilidad, pero también de la presencia perdurable de aquellos excluidos de las narrativas oficiales.







